Así comenzaba en la Radio Minería "la Radio de la Mayoría". Poquito antes de las 8 de la mañana, cuando en el auto de mi mamá me iba al colegio en la básica; me acuerdo que eran comentarios cotidianos y que yo, al menos, podía entender lo que en boca de otro comentarista no podría haber entendido. No solo deporte era ese breve momento de la mañana; sino también para agradecer las numerosas cartas de los auditores, que expresaban sus opiniones, o si querían, expresarles sus saludos a los oyentes y recuerdos de los buenos tiempos del periodismo de fragua, donde a pulso era formado el periodista; donde eran opiniones de verdad... con contenido, con respeto.
Con respeto a los colegas, con respeto a los entrevistados, y en especial con respeto al público.
Pasaba el tiempo y con eso de los cambios de colegios... cuando me hice la costumbre de escribir cada 22 de mayo con motivo del aniversario de mi colegio... el INBA... y sacaba a relucir a periodistas como Julio Moreno Toledano, Sergio Prenafeta, entre otros , que son ex alumnos del viejo Internado y que habrían compartido más de alguna jornada como profesionales de la prensa... Siguió mi vida y por esos avatares, quise estudiar Periodismo... entonces, tuve que realizar una serie de entrevistas como estudiante para una tarea... y siempre acudía a la Radio Minería ya ubicada en sus últimos años de emisora radial en la calle Miguel Claro... Siempre la sencillez y amabilidad y sabiduría y capaz de darse a entender frente a todos, con palabras claras y sencillas; lo hacía destacar sin grandes ínfulas de orador, de caballero de experiencia.... si la experiencia se desmostraba en su gran sentido de humildad que poseía... Esa era su gran virtud... Recuerdo que después que pronunciaba mi nombre en la radio, mucha gente me llamaba por teléfono a mi casa "¿cómo se te ocurrió escribirle una carta a Julito Martínez?"... "Habló muy bien de tu carta Esteban"... "Mish... no sabía que tenía un sobrino que se carteba con los periodistas grandes"... Esos eran algunos de los llamados que amigos, tíos, primos, profesores, y compañeros de colegio me decían... y yo, orgulloso de haberme escrito con él... y ahora puedo decir, que tal como se expresó en público en aquella memorable intervención de la Teletón del año 1978, idénticamente lo hacía en privado... hablar con él te emocionaba... varias veces le pedía un saludo para mis compañeros de la U, y él siempre afable accedía ante aquella petición, sin ninguna exigencia ni divismo. Puedo decir en este momento, que he conocido a un hombre de los grandes de Chile... un hombre que se gano mi admiración desde mi infancia hasta cuando me muera; ya que con su actitud como persona me enseñó que los valores de la caballerosidad, el respeto por lo que se quiere, van de la mano con los logros personales de la vida.
A continuación dos videos.... Uno, el memorable discurso de la Teletón en el año 1978; y segundo, su opinión sobre la misma teletón en el año 2000. Quien no se emocione con esas palabras, no sé que tendrán en sus corazones....
